El tratamiento de inseminación artificial es una de las técnicas de reproducción asistida más sencillas que existen. Cuando un especialista médico reconoce un problema de fertilidad, es una de las técnicas más habituales a llevar a cabo.

¿En qué consiste el tratamiento de Inseminación Artificial?

Al igual que el resto de tratamientos de reproducción asistida que existen, el objetivo de la IA es el mismo: conseguir el embarazo. La inseminación artificial consiste en la disposición del espermatozoide en el útero de la mujer el mismo día de su ovulación. La muestra de semen puede ser de la pareja (Inseminación Artificial Conyugal o IAC) o de un donante anónimo (Inseminación Artificial de Donante o IAD). Siempre preparado previamente en el laboratorio.

Proceso de una Inseminación Artificial

A pesar de ser una técnica sencilla e indolora, es imprescindible seguir estos pasos para aumentar los casos de éxito. Durante el tiempo que dura el tratamiento, la paciente se somete a una estimulación ovárica. Siempre bajo control ginecológico para apreciar el momento idóneo de la ovulación. 

Estimulación de ovarios

Consiste en administrar una serie de medicamentos inyectables para aumentar las posibilidades de éxito. Generalmente se administran hormonas FSH para conseguir un mayor número de folículos con una óptima maduración. De manera natural, la mujer sólo produce un óvulo en cada ciclo menstrual.

La inyección hormonal comienza entre el segundo y tercer día de la menstruación. Esta etapa durará entre 8 y 15 días, tiempo durante el cual se irán realizando ecografías de control. Los medicamentos deben de ser suministrados siempre a la misa hora.

Preparación del semen

Los espermatozoides con mayor movilidad y mejor morfología son seleccionados. Gracias a las avanzadas técnicas, es posible detectar y eliminar muertos o inmóviles aumentando así las posibilidades de embarazo. La muestra de semen se recoge tras 3 o 5 días de abstinencia sexual por parte de la pareja. 

En los casos de inseminación artificial de donante, esta fase se agiliza. Se selecciona el donante más óptimo para la inseminación.

Inseminación

LLegado el día, se realiza la inseminación artificial a través de una cánula muy fina e indolora en el interior del útero de la paciente. A diferencia de la fecundación in vitro, no es necesaria la sedación ni hospitalización de la mujer. Tras descansar unos minutos, podrá salir de la clínica.

Test de embarazo

Pasados unos 15 días desde la inseminación artificial, se realizará la prueba de embarazo en sangre. Se recomienda hacer vida normal evitando actividades físicas de intensidad.

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