Los hábitos de vida pueden afectar negativamente en los tratamientos de reproducción asistida, tanto en hombres como mujeres.

Se considera que un 15% de la población de países desarrollados sufre esterilidad . Por eso, el papel que desempeña el estilo de vida en la fertilidad está generando un creciente interés.

 

HÁBITOS DE VIDA Y ÉXITO EN TRATAMIENTOS DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA

Un hábito de vida es el conjunto de comportamientos saludables o nocivos para la salud que tenemos las personas. Estos estilos de vida están directamente relacionados con la alimentación, ejercicio físico, estrés o actividad social. Sin embargo, es el cronograma reproductivo el factor con mayor influencia en nuestra fertilidad.

Existen tres factores de riesgo con mayor relevancia relacionada con el modo de vida. Se relaciona directamente con la fertilidad y el éxito en los tratamientos de reproducción asistida:

  1. Cronograma Reproductivo
  2. Mala alimentación.
  3. Consumo alcohol y tabaco.

De la misma manera, hay otros factores externos que también pueden ejercer un impacto negativo en el resultado de los tratamientos de reproducción asistida. Por lo tanto, hay que tenerlos en cuenta.

 

CÓMO INFLUYE EL CRONOGRAMA REPRODUCTIVO EN LA FERTILIDAD

El cronograma reproductivo, definido por la edad en la que se busca la maternidad, se convierte en uno de los factores más determinantes de la vida reproductiva.

A día de hoy, muchas mujeres deciden posponer el convertirse en madres hasta que se encuentren en su momento idóneo: nivel de ingresos deseado, buen horario de trabajo, pareja estable, etc.

El retraso en la búsqueda de un bebé es distinto en hombres que en mujeres, siendo más complejo en el caso de ellas.

El envejecimiento de los hombres conlleva un descenso de los niveles de testosterona . Tanto el volumen seminal como la movilidad y la morfología se ven afectados a partir de los 35 años.

En el caso de las mujeres, este envejecimiento se traduce en un descenso del número de ovocitos. De tal manera, una mujer menor de 30 años tiene un 71% de probabilidades de embarazo, mientras que una mujer por encima de los 35 años, se encuentra un 41%.

Un factor esencial para lograr una correcta implantación son las anomalías cromosómicas en los embriones. Una edad superior a los 36 años implica un riesgo mayor de abortos y complicaciones obstetricias.

Por estas complicaciones recomendamos la vitrificación ovocitaria. Mantenemos congelados los ovocitos durante un tiempo ilimitado.

 

HÁBITOS ALIMENTICIOS Y EMBARAZO

La alimentación puede tener un efecto negativo sobre la fertilidad, ya sea por exceso (obesidad) o defecto calórico (desnutrición).

Las malas rutinas alimentarias pueden complicar la consecución del embarazo. Es por este motivo, que parejas que a veces reciben tratamientos de reproducción asistida como inseminación artificial o fecundación in vitro (FIV) , deben de adelgazar o engordar su peso por recomendación de nuestra ginecóloga.

OBESIDAD

La tasa de fecundidad se ve reducida en mujeres con obesidad IMC> 30. Esto es debido a una disminución de la receptividad endometrial y un mayor riesgo de abortos.

La obesidad puede producir alteraciones en el ciclo menstrual, así como reducir los niveles de AMH , uno de los indicadores más fiables de la reserva ovárica. Por lo tanto, mujeres con sobrepeso presentan índice de AMH inferiores y por lo tanto, problemas a la hora de conseguir embarazo.

En el caso de los hombres, los efectos de la obesidad en relación con su fertilidad son menos graves. Si bien es cierto, se ha comprobado una reducción en la calidad espermática en varones con un IMC> 25.

 

CÓMO AFECTA EL CONSUMO DE TABACO EN LA FERTILIDAD

El humo del tabaco tiene infinidad de sustancias venenosas y componentes químicos. Sus efectos nocivos sobre la salud humana son evidentes. Existe una relación indudable entre fumar y una reducción de la fertilidad .

En el caso de las mujeres, la existencia de nicotina en el metabolismo puede afectar directamente a la reserva ovárica y la calidad de los ovocitos. Por otro lado, en el caso de los hombres, se reduce su calidad seminal además de provocar daños en el ADN de los espermatozoides.

También es de vital importancia evitar fumar durante el embarazo. Por el contrario, asumes un riesgo mayor de sufrir una gran variedad de complicaciones obstétricas y fetales; como pueden ser abortos espontáneos, roturas prematuras de placenta, etc.

 

OTROS FACTORES QUE PUEDEN AFECTAR A LA FERTILIDAD

A pesar de haber explicado los más relevantes, hay otros factores externos relacionados con los hábitos de vida rutinarios que pueden causar infertilidad . Algunos de ellos son:

  • Estrés. El estrés tiene una gran influencia sobre nuestro estado anímico. Un estado de ansiedad puede suponer una alteración en la función reproductiva.
  • Fármacos. Los fármacos tienen una serie de posibles efectos secundarios, que todavía no están investigados en cuanto a los efectos adversos en la fertilidad. A pesar de esto, si estamos en un tratamiento de reproducción asistida es aconsejable comunicar al ginecólogo para ser correctamente aconsejados.
  • Medio ambiente. La actividad humana genera cambios en el medio ambiente. Ordenadores, móviles y electricidad pueden alterar la función endocrina y reproductiva, así como el desarrollo fetal.

 

Espero haber asesorado de cuáles son los hábitos de vida idóneos en cuanto a la reproducción asistida y así, resolver vuestras dudas. Si no es así, poneros en contacto con nosotras, nuestras embriólogas y ginecólogas estarán encantadas de ayudaros.