Todo el mundo ha oído hablar tanto de la inseminación artificial, como de la fecundación in vitro. Muchas parejas descubren problemas a la hora de encontrar el embarazo, es entonces cuando nos empezamos a informar a cerca de los distintos tratamientos de reproducción asistida.

¿Qué técnica de fertilidad es mejor para mí? ¿Qué alternativas tengo? Para responder a estas preguntas, es imprescindible conocer en qué consiste cada tratamiento:

¿Qué es la Inseminación Artificial?

Como explicamos en el anterior post, la inseminación artificial (IA) consiste en introducir a través de una cánula los espermatozoides dentro del útero de la paciente. Tras un proceso de estimulación ovárica, el especialista decide cuándo es el momento idóneo para la inseminación. El semen puede ser de la pareja (IA) o de un donante anónimo (IAD).

¿Cuándo realizar una Inseminación Artificial?

Según la SEF, es conveniente realizar este tratamiento en los siguientes casos:

  • Mujeres jóvenes. No superior a 35 años. En el caso contrario, las posibilidades de que el tratamiento resulte exitoso se reducen en gran medida.
  • Mujeres sin pareja masculina. Bien sea porque se trata de parejas homosexuales, o mujeres que desean ser madres individualmente.
  • Endometriosis leve.
  • Alteraciones no severas del semen. En el caso de que sean problemas más graves, se puede recurrir a la inseminación artificial con semen de donante.
  • Cuando se imposibilita la llegada del semen a la vagina de la mujer.
  • Al menos una de las trompas de Falopio es permeable.

 

¿Qué es la Fecundación in Vitro?

Un tratamiento un poco más complejo que el anterior. La FIV consiste en la unión del óvulo con el espermatozoide en el laboratorio. Después de que la mujer se inyecte medicación con el fin de conseguir un mayor número de folículos maduros, se realiza la punción ovárica. Posteriormente se produce la fecundación y finalmente, la transferencia ovárica en el útero de la paciente.

¿Cuándo realizar una Fecundación in Vitro?

  • Trompas de Falopio obstruidas.
  • Reserva ovárica baja.
  • Inseminaciones artificiales (IA) previas fallidas.
  • Endometriosis Grave.
  • Esterilidad de origen desconocido.

 

5 Diferencias entre Inseminación Artificial y Fecundación in Vitro

1. Estimulación Ovárica

  • Inseminación Artificial. La estimulación debe de ser mínima. Si se desarrollan 2 o 3 folículos corremos el riesgo de un embarazo múltiple. Por lo que es idóneo conseguir un óvulo maduro del tamaño adecuado.
  • Fecundación in Vitro. Se espera conseguir el mayo número de óvulos. Entre 7 y 14 son unos datos óptimos.

2. Precio

  • Inseminación Artificial. El coste de una IA es más barato. Ronda los 1.000€ el ciclo. Dependiendo de la clínica y de las particularidades de la paciente.
  • Fecundación in Vitro. El coste de una FIV es mayor. Depende si se utilizan óvulos propios o de donante, así como esperma de la pareja o donado. El precio va al rededor de los 4.500€ y 5.500€ por ciclo.

3. Posibilidades de éxito

  • Inseminación Artificial. La tasa de éxito en una IA está entorno a un 15%. Siempre considerando pacientes con buen pronóstico.
  • Fecundación in Vitro.  En nuestra Clínica Ana Fernández estamos en un éxito del 45%.

4. Dificultad del Tratamiento

  • Inseminación Artificial. Es el tratamiento más sencillo. Introducir el semen en el útero de la mujer sin necesidad de pasar por quirófano ya que no se extraen los óvulos.
  • Fecundación in Vitro. Técnica de mayor complejidad. Se requiere de un proceso quirúrjico para la extracción de óvulos además de ser fecundados en el laboratorio.

5. Pacientes

  • Inseminación Artificial. Buena alternativa para mujeres o parejas con buen pronóstico. 
  • Fecundación in Vitro. Indicado para mujeres con mayor edad que las que realizan una IA, obstrucción de las trompas de falopio, ovarios poliquísticos, etc.

 

 

En la Clínica Ana Fernández os daremos toda la información necesaria y os aconsejaremos en todo lo que necesitéis. Tras un estudio completo, os informaremos de la técnica de reproducción asistida que mejor se adapte a vuestras circunstancias.